jueves, 5 de marzo de 2015

MOMENTOS CUBANOS 1

Da tanto de sí Cuba. Realmente no sé por dónde empezar. Quiero huir de lo fácil, de lo simplón… del discurso, por supuesto del juicio y del prejuicio. Me limito a compartir sentimientos y experiencias.


IMPACTO, MEJOR de lo que ESPERABA, GRANDES RETOS, PUEBLO ACOGEDOR, FRACASOS, FUTURO, SUPERVIVIENCIA... Son muchas las palabras que han pasado por mi mente a lo largo de estos días de experiencia cubana en Santiago y en La Habana. Han sido ricos en conocimiento, profundos en relaciones, intensos en emociones y miedos superados.

MOMENTO 1: "A pie de pista".

Volé con la línea Regional cubana "Aereo Caribbean". Acostumbrado ya a las líneas regionales, los bimotores y demás... salí de Puerto Príncipe el día 27 a las 10'40 h con puntualidad y tras superar un exhaustivo examen de equipaje a pie de pista que, en mi caso, fácil era pues viaje con mi simple mochila, ligero de equipaje ante la extrañeza de todos, incluidos las autoridades correspondientes. 
Vuelo apacible, bien atendido por maduras azafatas a quienes le hacía gracias mi manera de pronunciar "graCias" española en lugar de las "graSias" latina.  "Me encanta todo lo español" me dijo una de ellas. Jejeje ¡Buen inicio! Pensé yo. Sobrevolamos la costa haitiana y, en apenas una hora, aterrizábamos en el aeropuerto de Santiago de Cuba. Somo vecinos. 



MOMENTO 2: ¡Prueba superada!

No os lo voy a negar. Iba con cierto temor. ¡Tantas cosas había escuchado sobre los "interrogatorios aduaneros" que ¡vete tú a saber! Lo mejor no hacer caso a ningún consejo y ser tú mismo. Dejé de lado las mil y una consigna recibidas: no digas eso, no hagas aquello... 
Nada más llegar a emigración, la funcionaria me pregunta: ¿A qué se dedica? Mi respuesta no se hizo esperar: a cooperación internacional. ¡Alá! ¡Ahí va esto! Me asigna el control número 7. Allá que me voy. Con educación el funcionario me indica que no me acerque al mostrador y permanezca algo alejado por si soy portador de algún contagio... ese miedo si lo constaté. Tampoco me extraña. Preguntas de rigor: A qué voy a Cuba, porqué una visita tan corta (sólo iba por tres días, al menos inicialmente porque...), si llevo alimentos, cuanto dinero, dónde me hospedo... Debí convencer rápidamente con mi "carita inocente" y el cuchicheo de la primera funcionaria que le dijo: "Es cooperante". Suena el timbre y empujo la puerta. Paso al mundo "libre" ¡Qué alivio! Me dirijo a la salida y me llaman la atención: ¡Señor, señor... por la otra puerta para recoger el equipaje..." Y, ante mi respuesta, no llevo equipaje... la extrañeza de la policía... ¿Sólo esto? ¡Qué culpa tiene mi pequeña mochila! En todo caso ¡Prueba superada!

MOMENTO 3: Me recibe a pie de puerta el mismísimo Fidel Castro.

Pensaréis que es una broma. Pues no. Es lo que pensé yo. ¡Qué importante soy que hasta el mismo Fidel me viene a buscar! Nada más salir del edificio, ahí estaban los dos Hermanos más mayores de la comunidad: el H. Osvaldo Morales (Cubano, acogedor, conocido por todo el mundo pues fue el último Director de nuestro Colegio de Santiago de Cuba y compañero de aula de los hermanos Castro. Sí, sí: Fidel y Raúl internos en nuestro colegio). Junto a él, el H. Agustín. Ufff clavadito a Fidel: alto, potente, barbudo, seguro de sí mismo, experimentado argentino a prueba de bombas y revoluciones. A por el el seat panda rojo de quinta mano y a casa.

MOMENTO 4: Santiago...

A poca distancia del aeropuerto. Conduce Agustín, todo un "fitipaldi". Conoce bien las calles... llevan ya muchos años después de nuestro regreso... Llegamos al "Centro La Salle" en pleno centro. Ocupa una casa que aun deja vislumbrar un pasado rico de la familia propietaria del edificio, creo que diplomáticos o algo así. En principio ahora es nuestro, aunque nunca se sabe... Pagar, lo que se dice pagar... lo pagamos. pero bueno... Allí 4 Hermanos: además de los mencionados Osvaldo y Agustín, está un mexicano el H. Valerio que es el director y un joven cubano de votos temporales H. David. se nota en la casa los efectos del tiempo y de los huracanes y demás efectos climatológicos. Acogedora


Jardín, lugar de encuentro

Centro y comunidad

Cocina
 
Capilla
Vista desde la terraza
El centro "cultural" y sin reconocimiento oficial aunque sí "social" y mucho, incluso reconocido públicamente por el mismo gobierno cubano... cubre una necesidad formativa evidente tanto en formación humanística como en diferentes áreas técnicas: idiomas, informática, administración y economía... se nos controla pero también se nos respeta con algún tirón de orejas. La comunidad implicada junto a un buen equipo de educadores, complementa con diferentes acciones sociales y pastorales. No cabe duda de su compromiso con el pueblo cubano y con los más vulnerables. Todo un ejemplo que me ha impactado: su vida sobria, una opción por vivir como la gente sin privilegios, sometidos a veces a pruebas "durillas", cuestionados pero siempre caminando. Compartir con ellos ha sido uno de los momentos más significativos de esta mi primera inmersión cubana.

Por hoy basta... mañana más.
Me voy a la cama con el dolor de cabeza y, sobre todo de corazón, por el nuevo caso de abusos "histórico" en el Monasterio de Lluch por parte del que era su prior en los 90. Duro, muy duro. Nuevo golpe para la iglesia de Mallorca pero no por ello se pueden cerrar los ojos. 

Abrazos sostenidos y a intentar conciliar el sueño. Si se puede.
Puerto Príncipe



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